Vistas de página en total

lunes, 29 de agosto de 2011

Pastoreo


En realidad el nunca quiso quedarse con el rebaño de sus padres, pero era todo cuanto le quedaba, además de la pequeña casa. Tenía apenas 19 años, pero nunca había hecho otra cosa que vivir para cuidar al rebaño de cabras, vivir para comer, vivir para ver el sufrimiento de sus padres. Ahora que ambos habían muerto, su padre de una terrible infección y su madre de tristeza, estaba solo. Obviamente tenía otros familiares, a los que apenas conocía, de los cuales solo estaba seguro del desinterés y de la enorme distancia que los separaba.

Día tras día, desde temprano, dejaba salir a las cabras y en realidad no le importaba qué les sucediera. Apenas se daba cuenta ya estaba intentando juntarlas a todas y ya había perdido unas cuantas, poco a poco perdía potencial de venta de leche; en realidad deseaba venderlas a todas. Una mañana estaba decidido a ni siquiera venderlas, simplemente iba a dejarlas libres e irse tan lejos como pudiera. Estaba parado, inmóvil en lo alto de la colina más lejana de la zona de pastoreo, observando como el rebaño se esparcía lentamente. En ese mismo momento, del otro lado de la colina, y sin que él se diera cuenta, se acercaba una mujer. Justo en el momento en que había decidido dar la media vuelta para ir a recoger sus cosas a casa y por fin partir, la vio. De inmediato recordó que sólo había perdido 3 cabras de un total de 60 y que la leche aún existía.
.







domingo, 21 de agosto de 2011

Continuum


Bien decía el buen Pablo (Neruda) que algún día, en cualquier parte, en cualquier lugar e inevitablemente, uno se encuentra a sí mismo, siendo este momento el más feliz o el más amargo de nuestras vidas; quizás le faltó precisar que este fenómeno no sucede una sola vez, no tiene principio ni fin, es un continuum. Este principio proviene de la Naturaleza y por lo tanto no podemos escapar de él ni como individuos, ni como sociedad, ni como especie. Cuando somos capaces de comprender que el continuum nos determina a nosotros y luego a todo lo que nos rodea, somos capaces de obtener una visión integral de la realidad que puede no solo beneficiarnos en lo personal, sino tener un impacto significativo en un montón de campos.

Por ejemplo, el otro día descubrí en una clase la importancia de que exista una crisis en el paradigma epistemológico dominante, ya que esto permite el surgimiento de nuevos bríos imaginativos por reivindicar la totalidad de la realidad, y poder escapar a la parcialización de la misma. Este último fenómeno ha aportado algunos beneficios reales a través de la ciencia a la salud o la tecnología, pero también ha sometido y excluido otras formas de conocimiento y expresión. Así como se habla de democracia atómica o una cooperativa de células en el texto que revisé, es posible hablar de la música de la sangre que corre por las venas. Así como existe la crisis para encontrarnos a nosotros mismos, el momento de afrontar la idea del continuum como sujetos cognoscentes es excitante; ahora solo hace falta expresarla poéticamente.